Escoge tu propia ofensa.

Si últimamente no te has ofendido con nada a tu alrededor, es que estás pasado de moda. No estás en el zeitgeist, que dicen algunos. Ofenderse es tendencia. Te proporciona una confortable sensación de superioridad, de elevación espiritual, ética y moral. Ofenderse es, desde luego, la manera de expresar tu compromiso con una causa, aunque no sepas muy bien cuál; demuestra tu implicación y tu solidaridad más absoluta. Ofenderse, además, es un acto…